En las personas, vemos ciudadanos con intereses, motivaciones, necesidades e inclinaciones que activan las agendas públicas. Esto implica asumir que sus vidas no son la suma de agendas sectoriales, más bien, son un entramado de situaciones individuales, grupales e institucionales que delinean la experiencia que se tiene del país.

El desafío analítico, por tanto, es comprender cómo las políticas públicas, los intereses, las aspiraciones y lo definido como posible o adecuado incide en la formulación de una opinión o en la toma de posición frente a controversias y elecciones.

No nos limitamos a describir datos, exploramos en las dinámicas emergentes asociadas a la expectativa de una mejor vida de las personas, para incluir en nuestra comprensión de la opinión pública la demanda –no siempre explícita- de los ciudadanos hacia las instituciones y las posiciones de poder.

Estudiar a los ciudadanos es conocer el país que desea el país: 

  • Estudios de opinión pública.
  • Evaluación de programas de políticas públicas.
  • Estudios de tendencias sociales.
  • Estudios políticos.